La Defensoría Pública de la Región de los Lagos, destacó la importancia de que los internos conozcan sus derecho,s incluso en condiciones de privación de libertad más beneficiosas, como ocurre con los Centros de Educación y Trabajo (CET) del sector de Puacho en San Juan de la Costa.
La defensora pública, Sandra Zamora y el Trabajador Social Carlos Llancar Etcheverry, ambos integrantes del equipo de Defensa Penitenciaria de Osorno, conversaron con los internos que actualmente cumplen su condena en el Centro de Educación y Trabajo (CET), entregando antecedentes mencionados.
La visita de los profesionales al recinto se dio, para revisar las condiciones en las que los diez internos residentes cumplen su pena, dado que estos centros tienen un régimen de cumplimiento especial.
Según la definición de Gendarmería, los Centros de Educación y Trabajo son secciones de tratamiento dependientes, que pueden estar ubicadas dentro o fuera de los recintos penales, donde los internos trabajan y cumplen su condena en un lugar segmentado especialmente para estos fines.

Para los profesionales, “el CET de San Juan de la Costa no tiene rejas y los internos gozan de mayor libertad para desplazarse al interior de éste, debido a que ellos trabajan en la unidad agrícola del recinto, para producir alimentos”.
La defensora Pública, Sandra Zamora señaló que, si bien conversan regularmente por teléfono con los internos del CET_porque tienen controlado el acceso de teléfonos_ indica que es necesario realizar visitas periódicas para cerciorarse que existan condiciones especiales, remarcando que si se incumplen algunas restricciones, se extienden los tiempos de estadía en reclusión y con aquel beneficio.
En la oportunidad, la abogada presentó al profesional Carlos Llancar, como trabajador social, quien que recientemente se sumó al equipo, y juntos conversaron con los internos en el comedor del recinto. Ambos recibieron consultas y comentarios, contexto en que explicaron a los internos sus derechos, mientras se extienda su privación de libertad.
En la provincia de Osorno existen actualmente dos centros de este tipo; el otro está ubicado en la ciudad del mismo nombre, a un costado del Centro de Cumplimiento Penitenciario (CCP), y alberga a cerca de 30 internos.

