Los hechos se han concretado en una ola de robos y vandalismo que se viene registrando desde hace dos semanas, lo que es preocupante para familiares y la propia administración, debido a que en décadas no había antecedentes de una situación similar que afectara al recinto emplazado en 4,2 hectáreas de extensión.
Son más de 12 mil personas las que se estiman están sepultadas en el histórico recinto que actualmente cuenta con 8.500 sepulturas entre tumbas a tierra, nichos y panteones.
El camposanto es reconocido como uno de los más antiguos del país ya que su levantamiento comenzó en 1809, aunque recién fue reconocido como cementerio por la Iglesia Católica en 1880.
Los autores durante las última dos semanas han ingresado al recinto en la noche, cortando incluso alambres de seguridad emplazados en los muros para pasearse entre las tumbas y mausoleos y así apropiarse indebidamente de piezas de ornamentos elaboradas en cobre, bronce, peltre e incluso plata como crucifijos, Cristo, letras y demás adornos funerarios que decoran lápidas y rejas.
Además han existido hechos de vandalismo y sacrilegio, ya que se han generado daños a imágenes religiosas de mármol o rallados donde los delincuentes saben del valor espiritual que tiene para los creyentes la pieza afectada.
“Presentamos 29 pruebas de las tumbas que han sido afectadas. Lamentablemente dos días después de poner la denuncia se sumaron siete tumbas más y daños en el mismo recinto. Esto es bastante complicado, porque en décadas no teníamos registro de una seguida de delitos de este tipo como ahora”, explicó el administrador.
Fuente:Soyosorno

